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viernes, 6 de julio de 2012
1.
Descripción.
Lucía: Es una chica de 1´65 de altura. Pelo castaño oscuro a la altura de los pechos y es morena de piel. Los ojos son marrones y no está ni gorda ni delgada.
Es una chica simpática y un poco orgullosa. Cuando le tocan las narices salta a la mínima y tiene paciencia dependiendo de la persona
Carol: Es una chica más baja que su hermana a pesar de tener casi 18 años y ser dos años mayor que su hermana, su pelo es castaño claro a la altura del culo, es morena de piel, sus ojos son grandes y de color miel, y está en una complexión atlética pues tuvo que aprender a defenderse a ella y a su hermana Lucía.
Personalmente es una chica cariñosa y muy dulce, lo que pasa que para ver esta faceta suya tienes que indagar, se hace la fuerte para que su hermana aprenda de ella, quiere hacer siempre las cosas bien para que su hermana tenga un ejemplo a seguir, aunque no siempre sale como ella lo espera, pues todos saben que su punto débil es su hermana, entonces hacen que salte enseguida.
___Narra Carol___
¿Quién dice que los ángeles caídos no existen? Me río solo de oírlo, existen, y son los seres más maravillosos que una pueda conocer. Creo en ellos, me devolvieron algo que perdí hace mucho tiempo, algo que mi hermana y yo no teníamos desde el día que nos dimos cuenta que nuestros padres nos abandonaron, fe.
Mi hermana Lucía y yo, estábamos en las calles de Londres, durmiendo donde podíamos, robando comida y agua para sobrevivir, un buen día después de robar en una panadería, la policía nos pilló, y nos llevaron a comisaría, empezaron a hacer preguntas, preguntas que decidimos responder, mi hermana estaba asustada, así que mientras respondíamos le cogí la mano y la aferré para que supiera que estaba con ella.Una vez terminado el interrogatorio, nos dijeron que los servicios sociales se encargarían de nosotras, que nos llevarían a un internado, y que por favor, no hiciéramos nada para provocar nuestra expulsión.
A las dos semanas de aquéllo mi hermana y yo estábamos de camino a un internado en medio de la nada, un internado, que tenía algo que me atraía.Entramos y nos guiaron hasta nuestra habitación, bajo la mirada de todos los que parecían ser los alumnos y profesores, entramos en nuestra habitación, estaba todo amueblado con todo lo que necesitábamos para ser unas buenas estudiantes.
-Dentro de media hora, es la oratoria de bienvenida, poneros el uniforme y bajad-dijo la mujer que es nuestra tutora, Dalia.
Mi hermana y yo en silencio comenzamos a vestirnos y bajamos, dimos un pequeño paseo por los alrededores del internado, que estaba delimitado por un muro de piedra.
-Esto es mejor que las calles-dijo mi hermana.
-Menos mal que sabemos leer y escribir, porque si no...-dije desesperanzada.
-¿No te gusta?
-No es eso, estoy pensando que este lugar tiene algo raro,¿no lo notas?-dije.
-Sí que tiene algo raro, los chicos que aquí estudian parecen modelos sacados de una revista, y mira, lo que notas es la rivalidad entre unos y otros-señaló la cabeza, y me giré y vi a unos empezar a chulearse.
-Nosotras podríamos con ellos sin ningún problema...-dije y nos reímos provocando que nos miraran.
Llamaron para la oratoria, y entramos en aquél sitio.
__Narra Lucía__
Volvimos al internado. Yo estaba algo nerviosa porque había mucha gente alli. Desde que nuestros padres se fueron no habíamos tenido relación con casi nadie porque ¿quien querría tener amigas que robaban para poder sobrevivir?
Nos sentamos en los asientos del hall donde se daría la bienvenida a todos los nuevos alumnos y profesores del curso. Los distintos chicos estaban divididos en grupos. Habia grupos numerosos y otro que no.
-Buenos días- dijo la que sería la directora del colegio - Estamos hoy aqui para dar comienzo el nuevo curso.
Empezó a decir muchas cosas y luego empezó con el listado de clases. A pesar de que mi hermana y yo nos llevábamos dos años, íbamos a ir a la misma clase.
La directora dejó de hablar y fuimos a nuestro cuarto de por la mochila.
-¿Qué tenemos ahora?- pregunto mi hermana.
- No lo sé. Nos tendrán que dar el horario.
-Entonces me llevo un cuaderno y el estuche.
Salimos de nuestro cuarto y llegamos a la clase donde Dalía daría clase.
-Chicas, sentaros allí.- dijo señalando un pupitre doble al fondo de la clase.
Fuimos allí y yo, como me aburria, empecé a pintarme el brazo con los rotuladores de mi hermana.
Mientras Dalia explicaba a la clase las normas que teníamos que seguir para que todo nos fuera bien, yo estaba llenado mi brazo de colorines. El poco tiempo que he estado en el colegio era mala estudiante. No me llamaba la atención eso de estudiar algo que no me serviría en un futuro. Ya se por experiencia que la vida es muy dura y gracias a Carol había aprendido como defenderme aunque casi siempre ella tendria que venir a ayudarme.
-Lucía, ¿quieres dejar de pintarte?- dijo Dalia elevando la voz.
-Perdón.
Me incorpore y Carol me quito los rotuladores para que atendiese. Pero se dejó uno en la parte de mi mesa y lo cogí sin ninguna vergüenza. Continué pintándome el poco brazo que me quedaba en blanco hasta que Dalia vino a nuestra mesa. Carol no pudo avisarme a tiempo y Dalia me pillo de nuevo.
-Me parece que te voy a tener que cambiar de sitio.- me dijo enfadada.
-¡No por favor!- le dije con vergüenza.
-No voy a discutir.
Cogí mi mochila y me puse de pie.
-Malik, cámbiese de sitio con ella.- dijo nuestra tutora.
El chico que se levantó parecía un poco molesto por el cambio de sitio pero no dijo nada. Supongo que pensó que sería mejor así.
-Lucía, sientese con Tomlinson.
Fui al sitio que había quedado libre sin rechistar aunque yo quería estar con mi hermana.
__Narra Carol__
Intenté escuchar a Dalia, pero no dejaba de pensar en mi hermana y en la idiotez que acababa de hacer, cuando acabase la clase hablaría con mi hermana. El chico que tenía a mi lado era uno de los que se habían chuleado con otros, y notaba su mirada en mí...Intenté pasar ése detalle por alto,cogí mis cosas cuando sonó el timbre, y me encaminé hacia el sitio de mi hermana, cuando íbamos a salir de la clase, Dalia nos llamó.
-Vuestros horarios, y Lucía no te distraigas-dijo.
-No lo hará-dije.Salimos de la clase.-Te había llamado la atención dos veces.
-Me aburren esto de estudiar y lo sabes, prefiero partirle la cara a un gilipollas que estar aquí...
-Lucía, hace nada me has dicho que esto es mejor que las calles, mira no te pido que saques sobresalientes, solo que lo intentes y tengas todo al día-dije.
-¿Me ayudarás siempre que lo necesite?-dijo.
-Sabes que sí-sonreí y nos encaminamos a nuestra siguiente clase. Volvíamos a tener a los mismos compañeros, seguimos sentándonos en los asientos del final, mientras que el profesor Duncan explicaba el funcionamiento de su asignatura, los promedios que iba a usar, noté la mirada de todos los allí presentes sobre nosotras, hice como que tomaba apuntes solo para decirle a mi hermana mediante una nota si ella también lo notaba, y su contestación era la que me temía, que no sólo lo notaba sino que había pillado a cinco chicos mirándonos, así que le dije que se preparase porque íbamos a ser objeto de mofas y burlas, hasta no sé cuando.
Cuando la clase finalizó todos se dirigieron a sus habitaciones, allí te servían la comida en las habitaciones, así que no nos tuvimos que preocupar de compartir comedor con aquéllos extraños.
___Narra Zayn___
Trajeron a dos humanas al internado, mientras estábamos esperando a que empezara la oratoria enviamos a Niall para que preguntara si era una prueba para saber si podíamos cumplir la misión que nos era encomendada, proteger a la humanidad, y a Niall le dijeron que no, que tenían la sospecha de que ésas dos chicas, eran también ángeles caídos que no habían descubierto sus poderes todavía.
Durante la oratoria no pude evitar mirar a la mayor de las dos, en su rostro se veía que intentaba disimular algo, de vez en cuando miraba a la otra y sonreía, después de la oratoria fuimos a clase de Dalia, mientras Dalia explicaba lo que algunos ya sabíamos, yo estaba pensando en todo y en nada, algo no me cerraba que ésas dos humanas estuvieran aquí y lo comenté con Louis, él estaba de acuerdo conmigo, todo esto nos parecía raro.
-Malik,cámbiese de sitio con ella-dijo Dalia.
Me levanté molesto por el cambio, pero no dije nada, estas cosas con Dalia no sirven para nada. Me cambié de sitio y me dediqué a observar el rostro de la chica, cada facción, cada gesto que tenía y lo que me decía era que provenían de la calle y que son luchadoras, pero que detrás de todo eso, ella alberga la esperanza de algo...
Acabó esa clase y nos fuimos a la siguiente del señor Duncan, y toda la clase se dedicó a hacer como que escuchábamos a Duncan mientras las observábamos, la mayor de ellas no se daba cuenta de nada, la pequeña se nos quedó mirando, en especial a nosotros cinco...¿Qué tienen de especial estas chicas?
__ Narra Carol__
Las clases habían terminado y ambas fuimos a nuestro cuarto para hacer las tareas que nos habían mandado pero Lucía se tumbo en la cama nada más dejar la mochila en el suelo.
-Haz las tareas- La dije elevando la voz. Sabía que si no se lo decía asi no me hacía ni caso.
-No me apetece- me dijo con voz relajada.
Suspiré por la contestación de Lucía pero me levante de la silla y la obligue de una forma infalible: quitándole la cajetilla de tabaco que guardaba en el bolsillo de su mochila.
-Ya las hago.
Se levantó con desgana y se sentó a mi lado con el libro de la asignatura.
-Vamos a llevarlo todo al día ¿vale?- la dije con autoridad.
Gruñó pero me hizo caso. Empezamos a hacer los deberes y Dalia entró en nuestro cuarto.
-Muy bien Lucía.- dijo con una sonrisa.
-La he obligado yo porque sino...
-¡Pero callate!- me dijo mi hermana pequeña dándome en el codo- No la hagas ni caso, me he puesto yo a hacer las tareas por mi propio pie.
-No cuela Lucía- dijo Dalia que sabía como eramos ambas.
-Lo he intentado.
-Por cierto, esto me lo llevo.- dijo cogiendo el tabaco que había dejado en la mesa de estudio- Aquí no esta permitido fumar.
Lucía me miró con cara de odio pero siguió a lo suyo.
-Perdón.- dijo cogiendo sus cosas y sentándose en su cama.
Dalia se fue y vi como Lucía se volvía a levantar para coger algo de mi mochila. Saco dos cigarros.
-La cajetilla estaba vacía porque me temía esto.
Una cosa que no entendía era como mi hermana pequeña tenía dinero para tabaco cuando todo lo que teníamos en la calle era para comer. Seguramente lo robará cuando "compraba chicles" en el estanco.
Lucía cogió una cerilla y se encendió un cigarro.
- Ni se te ocurra fumar aquí.
-¿Por?
-Porque nos dijeron que no nos expulsaran de aquí bajo ningún concepto.
-Prefiero estar en la calle donde ninguno nos miraba.
-Aquí tenemos comida y no vivimos mal.- la dije para convencerla.
-Es el primer día que estamos aquí así que no digas nada.
__Narra Louis__
-Entonces esas chicas están aquí por algo, ¿no?- dije sin entender nada.
-Eso me ha dicho Dalia- Dijo Niall, uno de mis compañeros de cuarto.
-Pero no lo saben- dijo Liam- Podrían descubrir lo que somos y podrían decírselo a los demás.
-Liam, no te preocupes. Son dos chicas que no conocen a nadie. No hay peligro.- dijo Niall.
Liam a veces se preocupaba por algo y Niall solía ser quien le tranquilizaba.
Entramos en nuestro cuarto donde ya nos tendrían que haber dejado la comida.
-Louis, intenta averiguar cosas- me pidió Liam.
-¿Yo? ¿Por qué?- le pregunte extrañado.
-Estas con una sentada en la clase de Dalia.
-No creo que pueda. ¿Qué la diría?
-"Oye, ¿por qué estais aquí?"- dijo Niall dándome ideas.
-Paso. Decírselo vosotros.
-No estamos con ellas en ninguna clase.- me recordó Niall.
__Narra Lucía__
Salí a fumar porque mi hermana no dejaba de darme la tabarra, me fui a lugar bastante apartado y escondido para que no me pillaran.Mientras me fumaba el cigarro uno de los chicos que se nos habían quedado mirando antes pasó por allí, fumando, era el que se había sentado con mi hermana antes.
-Te guardo el secreto si me lo guardas-dijo.
-Hecho
Los dos nos mirábamos sin saber que decir. Era raro. Después de tanto tiempo en la calle no había estado con otra persona que no fuese Carol.
El chico me miró sonriente y yo le devolví la sonrisa.
-Yo soy Zayn- Me dijo tendiéndome la mano- estoy en tu sitio en la clase de Dalia.
-Ya me había dado cuenta. Yo soy Lucía- le dijo mientras cogía su mano.
Me dí cuenta de que él era una de las cinco personas que nos miraba, me puse borde y no le volví a mirar hasta que él se acabó el cigarro.
-¿Te espero?
- No hace falta.
Hizo un gesto dando a entender que se iba y se fue. Di una calada a mi cigarro y solté el humo poco a poco. Eso me relajaba. No sé porque pero era así.
Se acercaron unas personas por mi derecha. Por un momento pensé que era algún profesor pero me tranquilicé cuando vi que eran también alumnos ya que llevaban el uniforme.
-Nueva, ¿tienes fuego?- me dijo uno acercándose
¿Me había llamado nueva? Pues ya no le doy fuego.
-Lo siento pero no.
-¿Y como te has encendido ese cigarro?
-Con magia.
-¿Entonces es verdad?- me dijo acercándose más a mí.
-¿Perdona?
El chico me miró mientras se reía junto a sus amigos.
-Venga, dame fuego.
-La chica a dicho que no.- dijo el compañero de mi hermana.
-Vaya, ya te has echado novio.
En ese momento me dieron ganas de darle en toda la cara pero Zayn dijo algo.
-No, pero alguien se merece un respeto.
-Bueno, pues ya me le enceré yo.
Ese chico hizo un movimiento raro para encenderse el cigarro pero Zayn me cogió del brazo y tiró de él antes de que pudiera ver nada. Me llevó a otro lugar donde no había nadie y allí me soltó.
-¿Por qué has hecho eso?- le grite.
-¿Cómo? Se dice gracias ¿eh?
-A ti ni agua.
-Que borde sois las tías.
-¿Que has dicho? Tú quieres recibir ¿no?- le dije después de tirar la colilla.
- Claro, de una quinceañera como tú, ¿no?
-Ella podría contigo perfectamente.- dijo mi hermana que estaba detrás de él.
La miré y Carol se acerco a mí.
-Bueno, que se decía gracias.- dijo Zayn mientras se alejaba.
- ¡Y tengo 16 años!- le chillé pero no me hizo caso.
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Lo ame... sos una gran escritora sigue asi!
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